Un sindicato con una ética diferente

 

Un sindicato con una ética diferente


Cuando aún la humanidad vivía los desastres de la Segunda Guerra Mundial, un 26 de septiembre de 1944 nació la Unión Médica Nacional (UMN), un sindicato que ha sido clave en el desarrollo de la profesión médica, porque ha luchado de forma integral sus afiliados desempeñen sus labores en condiciones adecuadas, con lo cual se benefician nuestros profesionales y los pacientes a los que asisten a diari
Esta filosofía de ir más allá de las reivindicaciones laborales, que son las que por lo general definen y sustentan a los sindicados en Costa Rica y el mundo, le ha permitido a la Unión Médica tener un sólido crecimiento como institución gremial en el área de la salud, en la que ostenta un claro y marcado liderazgo.
Como agrupación que solo acepta a profesionales médicos, ello nos obliga a apegarnos a una ética y a un compromiso que, muchas veces, está por encima de nuestros intereses y eso realmente nos ha hecho distintos.
Los 7.000 afiliados que hoy respaldan a la UMN son una muestra fehaciente de la importancia que tiene nuestra organización, que mediante la asesoría laboral y penal vela para que los médicos trabajen en un ambiente propicio, pero a la vez les exige un alto apego a la ética y a la moral.
El 67 aniversario se da en un contexto en el que todas las alarmas están encendidas en torno a la CCSS y en el que cada día surge una solución sin que hasta ahora se articule una propuesta que recoja y rescate el verdadero espíritu de la seguridad social de Costa Rica.
Por este motivo, la Unión Médica mantiene una actitud de vigilancia constante y está anuente a ofrecer todo el apoyo que la institución requiera para salir de la grave crisis, siempre y cuando se haga dentro de los parámetros de una proyección social acorde con los altos postulados que soñaron los fundadores de la CCSS allá por 1940.
La reciente participación en la huelga entre el 19 y el 24 de julio del presente año puso de manifiesto el compromiso de nuestro gremio con la salud del país: gracias al esfuerzo realizado en conjunto con otras agrupaciones sindicales, logramos que se pasase de un tímido reconocimiento de la situación de la Caja a una apertura en la que, desde la presidenta de la República, hasta el más humilde de los funcionarios, se aceptara el grave problema que enfrenta la institución.
En nuestra historia hay numerosas reivindicaciones que bien vale que el público costarricense conozca, porque gracias a ellas hemos alcanzado avances en la calidad de la salud pública nacional.
En 1971 se dio toda una lucha para que la nueva ley de universalización de la salud se estableciera en condiciones en las que se pudiera responder a las nuevas exigencias y en 1982 fuimos testigos de 42 días de huelga que culminaron con el acuerdo de una ley de incentivos médicos que, de nuevo, beneficiaba al cuerpo médico y por extensión a la atención de los pacientes.
La más reciente lucha, antes de la de julio de 2011, fue el apoyo decidido que le brindamos a los médicos residentes, y gracias al cual estos jóvenes profesionales obtuvieron un mejor trato por parte de la CCSS.
A lo largo de estos 67 años, hay que admitirlo, las tácticas y los contextos han cambiado, y sin renunciar a la confrontación, cuando las circunstancias así lo demanden, la Unión Médica ha optado cada vez más por un diálogo abierto con las partes competentes, sea la Caja o el propio Gobierno.
El afán de esta apertura obedece a que siempre buscamos el bienestar conjunto –médicos-pacientes e instituciones--, por lo cual resulta imprescindible una amplia apertura de pensamiento.
A nuestros afiliados, ya sea que laboren en el ámbito público o en el privado, los compelemos a que tengan siempre muy presente el juramento hipocrático, porque nuestro compromiso está íntegramente relacionado con el avance de la salud de Costa Rica.
Somos de los sindicatos con más antigüedad del país, pero ello sería decir poco sin en estos 67 años no hubiéramos crecido hasta llegar a ser un bastión del gremio médico costarricense, en el que tanto los profesionales de experiencia, como los más jóvenes, encuentran un respaldo y una orientación oportuna y constante.
Una ética diferente nos hace un sindicato mejor: por eso la Unión Médica Nacionales es parte esencial del desarrollo de la medicina en el país.


Dr. José Federico Rojas Montero
Presidente de la Unión Médica Nacional