Médicos de Parrita cumplen ocho años de trabajar en clínica improvisada en gimnasio

Nótese cómo están encima de esta estructura los cables eléctricos en la clínica improvisada en Parrita desde hace 8 años.

Edificio en el que hoy funciona la clínica está en pésimo estado, lo que atenta contra médicos y pacientes

 

(San José, 6 de julio, 2012, 6:30 a.m.). Los médicos de la clínica de Parrita denunciaron hoy que ya tienen ocho años de trabajar en una clínica improvisada un gimnasio, el cual no reúne las  condiciones mínimas para atender a los pacientes.

Tras el terremoto de noviembre de ese año, que dañó de manera severa las instalaciones de la clínica, los médicos y demás profesionales de la salud fueron trasladados a trabajar en las actuales instalaciones, en las que se improvisaron cubículos, pero cada vez que llueve se inundan y ha ocurrido que los funcionarios se topan con animales de la zona que ingresan al sitio.

Se dio incluso el caso de que una paciente que al asistir a consulta a dicha clínica se tropezó con una serpiente.

Una visita realizada este miércoles 4 de julio por la Unión Médica Nacional (UMN), confirmó que las condiciones en que laboran en dicho centro  “son paupérrimas y atentan contra el acto médico”.

“Por tal motivo daremos todo el apoyo que requiera el área 8 de salud de Parrita, para que les resuelvan esta lamentable situación”, puntualizó la Unión Médica Nacional.

Las fuerzas vivas de Parrita y de la clínica organizarán una manifestación el próximo 26 de julio, con el fin de que las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) retomen el proyecto de la nueva clínica, la cual fue anunciada desde el 2010.

“Los médicos y en general todos los trabajadores ya no toleran seguir laborando en esas condiciones insalubres, dado que cuando llueve se mete el agua y el gimnasio se inunda con frecuencia, y los cielorrasos están podridos”, detalló la UMN.

Los médicos y demás personal esperan desde 2010 el que la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) resuelva el problema de no contar con un espacio de trabajo adecuado.

La clínica atiende pacientes de Parrita,  de un sector de Acosta (Bijagual) y de Turrubares, para una población cercana a los 20.000 habitantes.

En febrero pasado, se le dijo a la dirección de la clínica que la construcción comenzaría en agosto; no obstante, en los últimos días se volvió a cancelar el  proyecto.

Lo peor del caso es que la Caja  ya había  adjudicado la licitación y había determinado invertir ¢4.500 millones en la construcción de la clínica, que tendría un área de 5.300 metros cuadrados y que se levantaría en un terreno donado por un vecino de Parrita.